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Todos los cabezones /
El Cabezón 10
EL PARQUE DE LA CALLE DE DAMIANA
 EL PARQUE DE LA CALLE DE DAMIANA Qué alegre va la gatita Damiana por su calle. " ¡Hola Damiana!", le dicen los vecinos, y ella le responde con un guiño: "Miau". Pero, ¿qué habrá pasado con los niños? El parque está vacío. El guardián gato Ramón no tiene a quien cuidar. "¿Por qué no han venido los niños?", le pregunta Damiana. "En la otra calle han abierto un parque nuevo y grande y ya nadie se acuerda de éste", le responde muy triste Ramón. La gatita le dice que eso no está bien que los niñosse olviden de sus viejos y buenos amigos, "Ellos volverán, Ramón. Porque Tú los quieres y ellos te quieren a ti ", lo consuela. De entre unos geranios sale la mariposa Bulliciosa cantando y moviendo sus alas al compás de su cantó: Mi canto es tu canto querido Ramón. Guardo mis colores en tu corazón, Pero Ramón mira al parque vacío y no puede alegrarse. Bulliciosa y Damiana trazan un plan: Reunirán a sus amigos y organizarán una velada de cantos y bailes en el parque. Los niños vendrán a verlas y volverán a querer a su viejo par- |
 que. Pasa una hora y ya están todas las mariposas y las gatitas con sus vestidos de colores. El baile y las canciones son tan lindas que no sólo los niños vuelven sino que también los mayores llegan a mirarlas. Los niños cantan y bailan y el parque se convierte en una fiesta. Pero Ramón permanece triste, porque piensa que no es a su parque al que han venido a ver sino a las mariposas y a las gatitas bailarinas, Enrique, el gatito más bullanguero, descubre al viejo Ramón sentado en una esquina del parque, muy triste y muy callado. "¿Qué te,sucede Ramón?", le pregunta. "Ya ustedes no quieren a mi parque", le responde. Enrique llama a sus amigos y les cuenta la pena de Ramón. Los niños van hacia él y le dicen que ellos no han olvidado ni olvidarán el parque de su calle y que si han ido al nuevo parque era para conocerlo y para jugar en los juegos que el parque de la calle no tiene. La gatita Damiana, que ha escuchado todo, reúne a los niños y les pide que trabajen para embellecer más su parque y construirle nuevos juegos. Todos los niños dicen "SI". "Somos bastantes", grita Enrique y empiezan a trabajar. El coro de mariposas no deja de contar sus lindas canciones. El gato Ramón trabaja cantando con ellas. Parque de mi calle no te olvidaré Si soy marinero Si soy aviador. Si soy caminante. A ti volveré. Tierra de mi parque. Cielo de mi calle. Parquecito amigo, no te dejaré. Si todos siguen trabajando unidos, como ahora, pronto tendrán un parque lindísimo y ya no se volverá a poner triste Ramón. Qué lindase pondrá la calle. |
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