 LA CANCIÓN DE PATA DE PALO El pirata pata de palo, sin tiempo ni rumbo, con un ojo mira la vida, con una pierna camina y un canto de amor entona. Un canto de amor entona, el viejo marinero, navegando en alta olas a la luz limpia del día su pobre galeón: rota vela y un cañón. El pirata pata de palo, echa al viento el humo de su pipa: espuma de mar reseca, esconde una espada ya sin uso y un canto de amor entona. Un canto de amor entona, el viejo marinero, acariciando el lomo de su antiguo compañero: verde pajarraco parí otero sobre el hombro. El pirata pata de palo, bajo la luna imagina tempestades y batallas, épocas pasadas, y en su sueño lejano un canto de amor escucha. Un canto de amor escucha, el mismo canto que entona su corazón —sol, estrella o pez— que de un recuerdo se muere: una niña triste le dijo adiós en el puerto. |